miércoles, 24 de octubre de 2012

The White Hospital

Con cautela nos acercamos, con sigilo lo exploramos y con alegro nos marchamos.
Un lugar para soñar, un lugar para recrear, un lugar para meditar pero también, un lugar para llorar.

La suerte le ha sonreído, pensamos, pues no entero está abandonado, todavía un edificio en uso se ha conservado, aunque la capilla, y otra edificación la han dejado.
En distintos años se ha deshabitado, en 2002 le toco a una parte, y en 2012 otra se ha abandonado.

Será cuestión de tiempo, que cierre al completo.

 Quizás por estar tan alejado, se ha salvado de vándalos, quizás debido a su reciente fecha de abandono, pero lo que está claro, es  que de lo que no se va a salvar, va a ser de nuestro vendaval, un vendaval de miradas, fotografías y lo más importante de melancolía, melancolía que se siente al acceder a un lugar, donde hubo vida, y ahora solo hay oscuridad, oscuridad que te envuelve, que no te deja ver, oscuridad que te hace remover, remover en un pasado, todavía hoy cercano, que con el tiempo se irá alejando hasta ser un recuerdo destrozado.

Sus gélidas paredes nos trasmitían dolor, dolor que fue cambiando hasta ser algo angustiado, que se mezcló con el terror y finalmente...¡puf!, ¡estalló!
Otros puntos de vista de este asombroso, pero temido lugar, que por todo prometimos no desvelar.



















6 comentarios:

  1. Buenísimo; un abandono genial!!
    Ojalá se conserve así por mucho tiempo!

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  2. Excelentes fotografías Jesús ! y el lugar simplemente una pasada !

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  3. Impressiona de facto.
    Tantos recursos abandonados.
    Boas fotos.
    J.C.Nogueira

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